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lunes, 1 de noviembre de 2010

El rol de las aduanas en el comercio exterior

Son muchos los andariveles por los que viaja el comercio exterior de un país.

Está, por ejemplo, el principal, que tiene que ver con la política que define cada Estado: promover una canasta de sectores, con ayuda financiera y protecciones arancelarias.

Está el otro, que tiene que ver con la cultura crediticia de cada mercado: no hay proyecto empresario exportador que pueda sustentarse eternamente sobre la base del autofinanciamiento. Sin bancos ni mercado de capitales, con líneas innovadoras y avales suficientes, la escalada productiva se complica.

Está aquel que tiene que ver con la infraestructura física y la correcta instrumentación de las políticas intermodales: sacarle el jugo a los distintos modos de transporte, a los más eficientes por modo, distancia y tipo de cargas (por ejemplo, los granos por vía marítima; las frutas perecederas, por avión). Y la inversión en rutas, vías y dragados.

Y por último, y casi volviendo al primer punto, está el de la facilitación del comercio: a menos trámites burocráticos, instancias de permiso y autorización y mayor tratamiento “espejo” (regional/global) entre los distintos departamentos gubernamentales que hacen a la entrada y salida de productos, más facilitación del comercio.

En este sentido, las aduanas de los países cumplen un rol clave. Hay países que aprovechan estas dependencias como meros organismos recaudatorios. Otros, que potencian su rol de control de la evasión, el fraude marcario y la lucha contra el narcotráfico.

En realidad, las aduanas tienen que cumplir con todos estos roles y, encima, hacer fluido el movimiento de mercaderías, casi como socios de los importadores y exportadores.

En estos días, los agentes de aduanas de 20 países de América latina, España y Portugal se reunieron en Lima, Perú, para buscar los mecanismos de acuerdo para integrar en tiempo real la información de comercio exterior.

Fue durante la 41° Asamblea General de la Asociación Internacional de Agentes Profesionales de Aduana (Asapra). Allí, el secretario general de la Organización Mundial de Aduanas (OMA), el japonés Kunio Mikuriya, sostuvo que las autoridades aduaneras deben cooperar con el sector privado para crear una red global que permita el ahorro de los extracostos, facilite el intercambio de mercaderías y, a la vez, garantice la seguridad de las operaciones.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Perú lanza su marca país

No hay inversión –personal, empresaria, estatal- que se haga a ciegas, sin conocer los riesgos que implica la apuesta. Nadie inmoviliza una suma importante de capital desconociendo la rentabilidad que tiene esa inversión.

Con la inversión en la Marca País pasa algo parecido. Muchos países no se deciden a apostar por esta inversión en “intangibles” porque desconocen cuál será el rédito de los recursos fiscales destinados a promover imágenes nacionales asociadas a productos nacionales para generar recordación en terceros mercados.

Finalmente, los diversos organismos de promoción de exportaciones descubrieron la fórmula para detectar el retorno de cada dólar invertido en una misión comercial en el exterior o en cada campaña no tradicional de publicidad, como la que logró Nueva Zelanda al ceder sus espacios naturales para filmar la trilogía de El Señor de los Anillos.

Por ejemplo, la Fundación ExportAr, de la Argentina, descubrió que por cada dólar invertido en acciones de promoción de exportaciones se obtiene un retorno (exportaciones efectivas) de más de US$ 60.

Tal es así que ahora Perú se decidió finalmente a lanzar su propia Marca Perú en los mercados internacionales, según aseguró el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur).

El Congreso peruano aprobó un presupuesto de poco unos US$ 3,5 millones para comenzar a difundir la marca que identificará a Perú en todo tipo de eventos. A priori, parece poco, si se piensa que Colombia destina US$ 300 millones para posicionarse en el mundo, pero de a poco se empieza.

Ya para 2011 serán US$ 14 millones en tareas de promoción de la Marca Perú. ¿Cuáles serán las puntas de lanza que elegirá Perú para darse a conocer y dejar una marca indeleble en el ideario mundial sobre esta región andina, ubicada en el Pacífico Sur?

Sin dudas, deberá comenzar por su exquisita gastronomía, una marca registrada y todavía ignorada por los paladares del globo. Dar a conocer la gastronomía peruana será una herramienta de promoción de las exportaciones de alimentos peruanos que operará de forma exponencial. Piense, si no, en una feria de alimentos donde un gran stand permita degustar los frutos del mar preparados con el exquisito gusto peruano.

Prom-Perú, el organismo de promoción de exportaciones peruanas, midió que por cada dólar invertido en ferias internacionales se generaron US$ 40 por inversiones o negocios. La Marca Perú seguro ayudará a escalar esa cifra.

martes, 31 de agosto de 2010

La espalda occidental de Chile

La estrategia de Chile en materia de comercio exterior amenaza con virar fuera de la región. Aparentemente, la política chilena se desencantó de las medidas de protección de mercado interno que aplican tanto Brasil como la Argentina.

Brasil, la principal economía latinoamericana –y relativamente cercana a Chile- es el quinto destino de las exportaciones chilenas, donde no llega a embarcar ni el 5% de todas sus exportaciones.

Con la Argentina, con quien comparte una frontera de las más extensas del mundo, el intercambio es exiguo y no refleja el potencial natural tanto económico como geográfico: las ventas a la Argentina desde Chile no llegaron ni siquiera al 2% de las exportaciones chilenas en 2009.

¿Por qué se da esta situación? Porque hay dos formas de encarar la política externa: en Chile, todo se subordinó a la apertura comercial y a la baja progresiva de absolutamente todos los aranceles de importación; Brasil y la Argentina subordinan, con sus matices, las políticas externas a un desarrollo concebido sobre todo a partir de sus propios mercados internos.

El mínimo mercado interno de Chile hizo que los gobiernos de los últimos 30 años buscaran al mundo como cliente y proveedor: hoy, 57 tratados comerciales que involucran al 60% del planeta resumen el resultado de esa política.

Pero, aunque no lo quiera, Chile necesita de la Argentina y de Brasil para maximizar la internacionalización de su economía por una sencilla razón: su magra producción no es suficiente para disfrutar de todas las ventajas negociadas.

En numerosísimas ocasiones el batallón oficial de promoción de exportaciones de Chile, la oficina Pro Chile, salió a vender al país como plataforma final de despegue. Ofrecía, en síntesis, dar un último “retoque” en Chile a productos semiterminados de la Argentina y Brasil para que, cumpliendo con la regla de origen, salieran desde Chile para entrar sin trabas ni mayores impuestos en mercados que imponen barreras a productos originarios de Brasil y la Argentina.

La reticencia, tal vez cultura, de sus vecinos “occidentales” hizo que Chile se volcara al Pacífico y tiene en las potencias asiáticas el 35% de su cartera de negocios internacionales (entre China, Japón y Corea). Es más, podría lograr que la nueva estrella de la economía latinoamericana, Perú, se transforme en un aliado impensado si e considera el turbulento pasado político que comparten ambos países andinos.

viernes, 16 de julio de 2010

Los puertos de la región buscan mejorar su infraestructura

Numerosos puertos latinoamericanos están realizando fuertes inversiones para dragar sus accesos y lograr así mayor profundidad para los buques de más calado, es decir, barcos más grandes y de mayor capacidad de carga.

Los puertos siguen la tendencia mundial de la industria naviera: construir buques de más tamaño para lograr una mejor economía de escala que consiste en transportar más contenedores en un mismo viaje.

Los puertos –léase la entrada y salida del comercio exterior de un país- no tienen opción tampoco. Si no se ajustan a los que proveen el servicio de transporte corren el riesgo de transformarse en puertos menores, “servidos” con barcos más chicos y obligados a un transbordo para que las cargas lleguen a destino, en el caso de la exportación, o lleguen al país con una escala adicional, en el caso de la importación.

Más escalas son más costos logísticos. Y todo se traslada a la carga: el producto de exportación y el de importación se encarecen. Cabe recordar que en la mayoría de los países latinoamericanos, más del 90% de su comercio exterior se realiza por vía marítima.

Brasil es uno de los países con mayor déficit en logística portuaria. Para revertirlo, el presidente Lula da Silva creó primero una Secretaría Especial de Puertos, que dependía directamente de él, y luego elevó su rango a Ministerio de Puertos.

Los puertos brasileños están considerados dentro del millonario Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC), que está en su segunda fase, y consta de 800.000 millones de dólares para invertir en infraestructura.

Sepetiba, Santos, Paranaguá, Itajaí-Navegantes, Itapoá y Río Grande, son los principales puertos de Brasil que ya tienen un calado a 16 metros, suficiente como para recibir barcos de más de 7000 TEU (unidad de medida equivalente a un contenedor de 20 pies).

Uruguay también comprendió que los costos logísticos son una condición de éxito del comercio exterior, y busca convertir al país en una plataforma de servicio a las cargas con sede en Montevideo. Hoy, más del 50% de los contenedores que se mueven en las terminales de Montevideo son cargas argentinas que realizan allí transbordo a buques más grande rumbo al destino final de exportación.

Montevideo ya llegó a los 12 metros de profundidad, pero apunta a los 14 metros. Buenos Aires, en tanto, tiene 10 metros.

Recientemente, la Administración Nacional de Puertos (ANP) del Uruguay anunció que entre sus prioridades se encuentra la construcción de un puerto de aguas profundas (que necesitan poca acción de dragado) en el departamento de Rocha.

Puertos del Pacífico

Los puertos del Pacífico, en la jerga, los de la Costa Oeste de América del Sur, también buscan mejorar su infraestructura en una carrera que busca tentar a las navieras que vienen de Asia para transformarse en las puertas de entrada a América latina de las mercaderías chinas, principalmente.

En Perú, por ejemplo, el puerto del Callao, concesionado a la empresa árabe Dubai Ports World, estaría culminando una ampliación de su capacidad con la inauguración del muelle sur.

Las inversiones superaron los US$ 450 millones y se concentraron en la construcción de 2 muelles de atraque con 6 grúas pórtico (las que cargan y descargan los contenedores de los barcos). Esto equivale a duplicar la capacidad total del Callao, el puerto más importante del Perú, que espera mover 850.000 TEU en 2012.

Por su parte, Colombia elaboró un plan a 12 años para mejorar su estructura portuaria y reducir así sus costos logísticos.

Los puertos colombianos de mayor movimiento están, sin embargo, ubicado sobre la margen caribeña del país, y son los de Santa Marta, Barranquilla y Cartagena. Pero la terminal pacífica de Buenaventura es la que se posicionó como puerto multipropósito del país, con capacidad para operar un múltiple rango de mercaderías.

La Sociedad Portuaria de Buenaventura instrumentó un plan maestro a 20 años que contempla inversiones superiores a los US$ 450 millones entre infraestructura, instalaciones, maquinaria y dragado. El proyecto prevé dejar al puerto con un calado de 12 metros y 12 grúas operando

martes, 13 de julio de 2010

Perú, el nuevo gran jugador latinoamericano

América latina verá crecer con proyección internacional en los próximos años un mercado relegado que está despertando al comercio exterior y a las inversiones extranjeras directas.

Se trata de Perú, nada menos, el país andino que vio celosamente cómo Chile se abría paso en el concierto de naciones de la mano de los tratados de libre comercio bilaterales y que ahora aplica una receta similar: una apertura amigable a los capitales extranjeros.

Alan García parece haber aprendido en esta nueva presidencia que le toca al frente de Perú. Una de los últimos grandes hechos fue el anuncio reciente del Banco Comercial e Industrial de China de abrir una oficina en Perú para promover exportaciones e inversiones.

China ve en Perú una verdadera mina de recursos para la industria. Según nuestra base de datos, en el primer semestre de este año Perú le exportó a China más de US$ 7200 millones en minerales (oro, cobre, cinc, y sus derivados), un 18% más que los casi US$ 5900 millones del mismo período de 2009. De los 10 principales productos peruanos exportados a China, 6 corresponden al complejo minero.

En su reunión con el presidente peruano Alan García, el CEO del Banco Comercial e Industrial de China, Jiang Jianqing, destacó: "Actualmente China es la nación que tiene el segundo mayor comercio con el Perú, entonces esperamos a futuro tener un mayor avance", dijo.

Por su grado de desarrollo, y de la mano de las divisas que generan las commodities industriales, Perú es un mercado más que interesante para las inversiones chinas en infraestructura.

Cabe aclarar que con Brasil, Perú es el único otro país latinoamericano en el que la banca china abrirá oficinas para propiciar el intercambio comercial.

lunes, 12 de julio de 2010

Los puertos de la región buscan mejorar su infraestructura

Numerosos puertos latinoamericanos están realizando fuertes inversiones para dragar sus accesos y lograr así mayor profundidad para los buques de más calado, es decir, barcos más grandes y de mayor capacidad de carga.

Los puertos siguen la tendencia mundial de la industria naviera: construir buques de más tamaño para lograr una mejor economía de escala que consiste en transportar más contenedores en un mismo viaje.

Los puertos –léase la entrada y salida del comercio exterior de un país- no tienen opción tampoco. Si no se ajustan a los que proveen el servicio de transporte corren el riesgo de transformarse en puertos menores, “servidos” con barcos más chicos y obligados a un transbordo para que las cargas lleguen a destino, en el caso de la exportación, o lleguen al país con una escala adicional, en el caso de la importación.

Más escalas son más costos logísticos. Y todo se traslada a la carga: el producto de exportación y el de importación se encarecen. Cabe recordar que en la mayoría de los países latinoamericanos, más del 90% de su comercio exterior se realiza por vía marítima.

Brasil es uno de los países con mayor déficit en logística portuaria. Para revertirlo, el presidente Lula da Silva creó primero una Secretaría Especial de Puertos, que dependía directamente de él, y luego elevó su rango a Ministerio de Puertos.

Los puertos brasileños están considerados dentro del millonario Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC), que está en su segunda fase, y consta de 800.000 millones de dólares para invertir en infraestructura.

Sepetiba, Santos, Paranaguá, Itajaí-Navegantes, Itapoá y Río Grande, son los principales puertos de Brasil que ya tienen un calado a 16 metros, suficiente como para recibir barcos de más de 7000 TEU (unidad de medida equivalente a un contenedor de 20 pies).

Uruguay también comprendió que los costos logísticos son una condición de éxito del comercio exterior, y busca convertir al país en una plataforma de servicio a las cargas con sede en Montevideo. Hoy, más del 50% de los contenedores que se mueven en las terminales de Montevideo son cargas argentinas que realizan allí transbordo a buques más grande rumbo al destino final de exportación.

Montevideo ya llegó a los 12 metros de profundidad, pero apunta a los 14 metros. Buenos Aires, en tanto, tiene 10 metros.

Recientemente, la Administración Nacional de Puertos (ANP) del Uruguay anunció que entre sus prioridades se encuentra la construcción de un puerto de aguas profundas (que necesitan poca acción de dragado) en el departamento de Rocha.

Puertos del Pacífico

Los puertos del Pacífico, en la jerga, los de la Costa Oeste de América del Sur, también buscan mejorar su infraestructura en una carrera que busca tentar a las navieras que vienen de Asia para transformarse en las puertas de entrada a América latina de las mercaderías chinas, principalmente.

En Perú, por ejemplo, el puerto del Callao, concesionado a la empresa árabe Dubai Ports World, estaría culminando una ampliación de su capacidad con la inauguración del muelle sur.

Las inversiones superaron los US$ 450 millones y se concentraron en la construcción de 2 muelles de atraque con 6 grúas pórtico (las que cargan y descargan los contenedores de los barcos). Esto equivale a duplicar la capacidad total del Callao, el puerto más importante del Perú, que espera mover 850.000 TEU en 2012.

Por su parte, Colombia elaboró un plan a 12 años para mejorar su estructura portuaria y reducir así sus costos logísticos.

Los puertos colombianos de mayor movimiento están, sin embargo, ubicado sobre la margen caribeña del país, y son los de Santa Marta, Barranquilla y Cartagena. Pero la terminal pacífica de Buenaventura es la que se posicionó como puerto multipropósito del país, con capacidad para operar un múltiple rango de mercaderías.

La Sociedad Portuaria de Buenaventura instrumentó un plan maestro a 20 años que contempla inversiones superiores a los US$ 450 millones entre infraestructura, instalaciones, maquinaria y dragado. El proyecto prevé dejar al puerto con un calado de 12 metros y 12 grúas operando.